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Dominio del Kanji japonés – 7 Tácticas de guerrilla

La adopción en el siglo VI de los kanji por los japoneses de los emisarios chinos fue una bendición para el idioma japonés, ya que fue la primera vez que el idioma apareció en forma escrita. Al mismo tiempo, el acto estaba destinado a parecer una maldición para los miles de hablantes no nativos de japonés que han intentado aprender kanji. En pocas palabras: ¡maestrar el kanji es difícil!

Para el cerebro del típico occidental que ha sido criado en un idioma indoeuropeo basado en el alfabeto como el inglés, el español o el alemán, la perspectiva de aprender y dominar los kanji presenta un desafío especial. Cada kanji es un personaje pictográfico, ideológico o fono-semiótico (¡ay!) y puede consistir en hasta veinte trazos individuales que deben ser dibujados en un orden particular. La mayoría de los kanji tienen tres o más pronunciaciones posibles y deben ser usados en combinación con uno o más kanji para formar una sola palabra.

Entonces, ¿dónde se empieza en el camino hacia la maestría? En lugar de repetir para ti la sabiduría convencional sobre el dominio de los kanjis, compartiré contigo siete tácticas que aprendí como veterano estudioso de kanjis.

En mi caso, necesitaba toda la ayuda posible: después de cuatro años de estudios universitarios de japonés, seguía siendo un novato en kanji. Los secretos que comparto con ustedes son los conocimientos que me ayudaron a pasar el nivel 1 (el más difícil) del Test de Competencia del Idioma Japonés (JLPT) después de sólo 15 meses de auto-estudio mientras trabajaba a tiempo completo. Y, la belleza de esto es: puedes usarlos justo donde estás AHORA para dominar los kanjis.

Táctica #1:👉 Ignorar la orden de estudio convencional

Claro, empieza con los primeros 100 a 200 de los kanji de 1945 jouyou (de uso común) hasta que te mojes los pies. Pero luego, sumérgete en los más difíciles cada vez que te los encuentres, no importa lo poco familiar que sea. Esto puede parecer un camino más difícil de recorrer inicialmente, pero el tiempo que te ahorras al no tener que distinguir entre los kanji de tu lista de estudio y los que te guardas para más tarde significa más tiempo y energía que puedes dedicar al estudio.

Táctica #2:👉 Las partes son las partes

Aprende primero el significado de 20 o 30 de los radicales más comunes de los 214 (es decir, los bloques de construcción básicos de los kanji) que se encuentran en el frente, dentro de la cubierta de cualquier diccionario de kanji para familiarizarte con la mayoría de los kanji que encuentres. Una vez que lo hagas, cosecharás las recompensas a medida que empieces a ver cada nuevo kanji como un rompecabezas a descifrar. Reconocerás los componentes individuales de los nuevos kanji inmediatamente. Este proceso se llama «chunking» y es así: aprender los componentes de tres y cinco tiempos de un kanji es mucho más fácil que intentar recordar quince golpes individuales. Conocer las partes y el resto será sólo cuestión de juntar las piezas.

Táctica #3:👉 Saltar directamente a lo difícil

Esto se refiere específicamente al estudio de la palabra escrita más que a los kanji individuales. Incluso si eres un principiante, sigue adelante y lee un poco de texto avanzado cada día (periódicos, libros, etc. ). Este método es genial para familiarizarse con las combinaciones de kanji más comunes tal y como ocurren en sus entornos naturales. Haciendo esto, cada configuración de trazos aparentemente extraña se convertirá rápidamente en una segunda naturaleza para ti.

Táctica #4:👉 Leer en voz alta

Hay tres aspectos principales para dominar un kanji: reconocer su estructura/forma, saber lo que significa, y ser capaz de pronunciarlo correctamente. Una manera enormemente eficiente de estudiar es leer en voz alta siempre que sea posible. Leer kanji en voz alta es una gran manera de matar tres pájaros (aprender la estructura/forma, el significado y el sonido) con una piedra grande y ruidosa.

Táctica #5: Tómese su tiempo para elegir sus materiales de aprendizaje favoritos:

Una o varias de las numerosas características de un determinado diccionario de kanji o guía de estudio (por ejemplo, tipo y tamaño de letra, aspecto de la encuadernación, diseño de la cubierta, calidad del papel: incluso la foto del autor o el olor de la tinta) pueden afectar a si quieres leer más o simplemente dejarlo y ver el Discovery Channel en su lugar. Presta atención a tus primeras impresiones: si un libro fue recomendado por un amigo como «el mejor de todos los tiempos» pero no pareces encajar con él, déjalo a un lado y sigue adelante. Serás recompensado con una mejor retención si estudias usando los materiales con los que te sientas más cómodo.

Táctica #6:👉 Utilizar múltiples fuentes de la palabra escrita

La ciencia nos dice que nuestros cerebros son «plásticos» en el sentido de que las conexiones entre nuestras células cerebrales se hacen más fuertes y más abundantes cuando nos exponemos a nuevos estímulos. Por lo tanto, asegúrate de exponerte a las innumerables formas en que los kanji se representan por escrito: libros, periódicos, revistas, manga, carteles de calle, textos legales, tu factura de las aguas residuales (si vives en Japón), cajas de cereales… ¡lo que sea! Serás recompensado con un rápido avance en la tasa de retención de kanji.

Táctica #7:👉 Evita obsesionarte con los tercos

Deje de lado como casos especiales aquellos kanji que parece que no puede hacer que se queden en su mente en lugar de mantenerlos como parte de su rutina de estudio regular. Hacerlo produce dos poderosos beneficios. Primero, puedes empezar a sentirte bien de nuevo con los kanji que estás aprendiendo (muchas gracias) y así mantener un ritmo constante mientras los revisas en grupo. En segundo lugar, al señalar a los problemáticos, se hace especial hincapié en estudiarlos en sus propios términos y por lo que son, aumentando así la velocidad de su dominio.

Así que, ¡Convención de Buck y ponte en camino para convertirte en un maestro de kanji!

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